sábado, 27 de octubre de 2007

No le pidas peras al olmo (qué moderna!)

Estoy podrida de escuchar: "Dejá que las cosas fluyan", "Disfrutá el momento". Hay momentos que no son disfrutables y hay cosas que claramente no fluyen.
Es feo sentir que no podés llegar a alguien, por lo menos no de la manera que te gustaría. Te encontrás con una pared o con un cubito, dependiendo del momento. A veces me pregunto si soy yo el problema, si es simplemente incompatibilidad o es que realmente no hay nada que encontrar, que lo que veo es lo que hay y fin.
Me siento frente a una máscara. No puedo creer que alguien sea tan infantil, orgulloso y egoísta. Mientras más pido menos da. Es así.
No creo en vos.

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