
Bien, mañana es el día de los enamorados o el día de San Valentín. Parece que la Iglesia católica, en 1969, dejó de celebrar el aniversario de este supuesto mártir por dudar de su identidad e incluso de su existencia. Pero el caso es que la cagada ya estaba hecha y los comerciantes felices.
Dejando de lado que soy una resentida y que envidio (no sanamente) a las personas normales que se enamoran como en las películas, me pregunto para qué carajo existen este tipo de celebraciones. Ok, ya sé que con tal de vender y de que consumamos todo parece valer, pero digo... no podemos encontrar una fiesta que no deje afuera a nadie????
Día de la madre o del padre: Ya desde la escuela primaria uno se sentía para el culo haciendo manualidades inservibles para esta fecha. Tranquilamente puede ocurrir que un chico no tenga padre o madre, porque se murió, porque se rajó, vaya uno a saber. Qué hago en ese caso? Ya sé, puedo escribir en la nefasta tarjeta artesanal de cartulina, con plasticola y brillantina: ¡FELÍZ DÍA TUTOR O ENCARGADO!!!!
Día del amigo: En este día uno no puede salir ni a tomar un café en paz porque todos los bares están hasta las manos de gente. Qué pasa? Soy la única que no tiene taaaaaantos amigos?????????? Yo que sé, siempre detesté salir con conocidos o compañeros de trabajo, con esas relaciones que son claramente pasajeras. "Felíz día!", te dice magoya, no, no y no, si te veo de lunes a viernes es porque no me queda otra, no porque seas mi amigo. Y bueno, en esos casos hay que desempolvar un falso: "igualmente" acompañado de una linda cara de culo. El punto es que voy por la calle y veo que la gente brinda, sonrie, habla fuerte, se abraza y yo a veces les creo esa felicidad y me siento como el bicho raro.
Día de los enamorados: Pueden pasar varias cosas, con el mismo descenlace.
1- Estoy de novia y mi novio me regala flores, floreros, bombones, cartas, e-cards, mensajitos de texto, mails, etc. Muuuuuuuuucho romance y todo huele a velas de vainilla. Seguramente tenga ganas de salir rajando de ahí y en ese momento me de cuenta de que en realidad, no estoy enamorada. Me siento mal.
2- Estoy de novia y mi novio ni me dice un felíz día. En este caso seguramente hubiera querido aunque sea una flor, un saludo, un llamado. Seguramente derrame alguna lagrimita y realice el reclamo del caso. Me siento mal.
3- Estoy "con alguien", o sea, no hay noviazgo formal. Obviamente en ese caso quiero que sea mi novio y que se comporte como en el caso 1. Soy tan pelotuda que no preveo cuál va a ser mi reacción.Me siento mal.
4- Estoy sola. Miro a las parejas por la calle,se rien, se miman, se abrazan y simplemente las detesto. Me siento mal.