Tus ojos no me mienten.
Una vez conocí a alguien que tenía los ojos más sinceros de mundo. Su mirada era amor, no había otra forma de explicarlo.
Una vez me pasó eso, una única vez.
Quizás otros ojos me miraron con la misma intención pero lo mios no tuvieron interés en devolver la mirada.
Hoy ya casi no miro a los ojos. Tal vez sea por miedo, miedo a mirar otros ojos y ver sólo una retina.
sábado, 6 de octubre de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario